París, Dentu, 1801.
2 tomos en 2 volúmenes en octavo de: I/ (2) ff., 32 pp., xxviii, 226, 1 mapa y 7 planchas desplegables; II/ (2) ff., 320 pp., 1 plano, 1 mapa y 1 plancha desplegables. Encuadernados en plena piel avellana jaspeada, con bordes dorados en los platos, lomos lisos ricamente adornados, piezas de título y de tomo de marroquín rojo y verde, cortes decorados, cantos salpicados. Encuadernación de la época.
191 x 120 mm.
Edición original solicitada de este relato de la experiencia del capitán Louis Ohier de Grandpré, quien participó en el comercio de esclavos en la costa occidental de África en los años 1786-1787. Chadenat 6253; Gay 3014.
A finales del siglo XVIII, muchos comerciantes de esclavos europeos participaban en el comercio de negros en la «costa de Angola», la cual incluía no solo la actual Angola, al sur del río Zaire, sino principalmente al norte, los reinos del Congo: Loango, Kacongo y Ngoyo o Gabinde, particularmente productivos. Los cautivos, a quienes los europeos llamaban Congos, provenían de la periferia de estos reinos, en un área de aproximadamente 300 km, y también llegaban, por el río, desde regiones más lejanas del centro y del sur de África. Los archivos de este tráfico se cruzan con relatos de viajes, a veces ilustrados. Capitán negrero en la «costa de Angola» en 1786-1787, Louis Ohier de Grandpré publica, en 1801, en la época en que el comercio de esclavos se retomaba en Francia, su experiencia como negrero. Louis Ohier, conde de Grandpré (1761-1846), fue un marinero y viajero francés.
«Grandpré, que había participado en el comercio de esclavos en la costa occidental de África, señala sus abusos y propone abolirlo y reemplazarlo por varios establecimientos donde se importarían y cultivarían todas las producciones coloniales. Luego intenta disculpar a los indígenas de la acusación de antropofagia, que él dice que solo ejercieron muy raramente y solo como venganza. Esta relación contiene detalles interesantes sobre las costumbres, el comercio y la navegación de los pueblos señalados por el autor» (Nouvelle Biographie générale, 21, 659).
La presente obra está abundantemente ilustrada con mapas de la costa de Angola y el Cabo de Buena Esperanza, del plano de la ciudadela del Cabo de Buena Esperanza y 8 láminas desplegables. La ilustración incluye «8 bellas láminas replegadas que representan a indígenas y escenas de costumbres» (Chadenat). Chadenat anuncia 12 grabados, pero todos los ejemplares que pudimos estudiar tenían 11, como el presente ejemplar.
El primer tomo contiene, además, un vocabulario congo muy interesante de las páginas 156 a 162.
Hermoso ejemplar de este relato de expedición en África a finales del siglo XVIII, conservado en su encuadernación de la época en piel de becerro jaspeada con lomos lisos finamente decorados.
Procedencia: ex libris de la biblioteca de Raymond Lacave Laplagne Barris (1786-1857), quien llevó una existencia de jurista ejemplar, ascendiendo pese a los vaivenes políticos hasta ocupar los cargos de Presidente de la Corte de Casación y Par de Francia. Durante su larga y fecunda carrera, se distraía de los trabajos jurídicos leyendo obras de filosofía y viajes. Sus volúmenes llevan su ex-libris adornado con un birrete y una capa de alto magistrado.