ParÃs, Briasson, s.d. [1730].
In-12 de (2) ff., 115 pp., (1) p. de aprobación. MarroquÃn burdeos jansenista, lomo con nervios, doble filete dorado sobre los cortes, rueda interior dorada, cantos dorados sobre marmoleado. Encuadernación firmada Chambolle-Duru.
164 x 98 mm.
Edición publicada el mismo año del original de la comedia más lograda de Marivaux, representada por primera vez el 23 de enero de 1730 por los comediantes italianos en el Hôtel de Bourgogne.
« Espectador lúcido de un mundo cambiante, Marivaux quiso ser inventor de ideas y de nuevos lenguajes. Esto es lo que llamaba «pensar como un hombre» ».
« Respetando los códigos de decoro de la época – los nobles acabarán juntos y los «pobres» por su lado – Marivaux, en esta comedia de diálogo brillante, altera el orden establecido, agita los prejuicios e invierte las relaciones amo-sirviente ».
« Nada más simple que su argumento: habiendo sido comprometido por sus padres con una joven a quien solo conoce de nombre, el muy seductor Dorante juzga que sería prudente estudiar su carácter antes de comprometerse con ella. Cuando ella finalmente se entera de que, a pesar de ser una simple sirvienta, Dorante solo aspira a casarse con ella, Sylvia se desmaya de júbilo. Están seguros, a partir de entonces, de conocerse a fondo, seguros de su corazón y seguros de estar hechos el uno para el otro… » « Esta comedia de amor es una obra maestra. Su economía es un prodigio de principio a fin. La simplicidad de la acción es una garantía de complejidad en el análisis de los sentimientos. Por todas partes, el tono es tan preciso que no se puede encontrar uno mejor. Se piensa en algún ballet donde cada gesto de uno de los amantes dejaría una marca en la piel del otro ».
« Esta grácil pieza, en tres actos, en prosa, ofrece uno de los principales tipos de ese estilo lleno de sutileza, de afectación y de sofisticación, que caracteriza el género de Marivaux, tan admirado en su tiempo, tan denigrado después, bajo el nombre de marivaudage, al que algunos autores de hoy han intentado regresar, de tanto en tanto, no sin cierto éxito. Dos encantadoras actrices, Mademoiselle Mars y Madame Arnould Plessy, contribuyeron a poner estas comedias de moda de nuevo durante varios años, y gracias a su admirable talento, fueron muy aplaudidas. » (Le Petit, Bibliografía de las Ediciones Originales, p. 501).
Entre las puestas en escena notables de esta obra, cabe destacar especialmente: – La puesta en escena de Jean Meyer en 1973 en el Théâtre des Célestins de Lyon y la puesta en escena en chino de Jacques Lassalle en 2005 en el Théâtre Chaoyang de Pekín.
Ejemplar precioso, muy puro y con grandes márgenes (altura 164 mm), de una de las comedias más buscadas de Marivaux.