/ * Definiciones de Estilo */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:»Tabla Normal»; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-priority:99; mso-style-parent:»»; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:viuda-huérfano; font-size:10.0pt; font-family:»Times New Roman»,»serif»;} En París, chez Charles de Sercy, au Palais, 1676.
2 volúmenes en-12 de: I/ (6) ff. retrato incluido y 468 pp. ; II/ (18) ff., 448 pp., 2 ff. Algunas hojas brunidas. Plena piel de becerro jaspeada habana, cifras « C.E. » y « F.M. » estampadas en oro respectivamente en el centro de las cubiertas superiores e inferiores, lomos lisos decorados, piezas de título y de tomación en piel verde, cortes decorados en frío, cantos rojos. Encuadernación del siglo XVIII.
148 x 86 mm.
/* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:»Tableau Normal»; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-priority:99; mso-style-parent:»»; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:»Times New Roman»,»serif»;} Primera edición colectiva de las obras de Cyrano de Bergerac, adornada con un retrato del autor.
Tchemerzine, II, 715; Brunet, II, 461.
Esta edición incluye las diferentes obras de Cyrano de Bergerac que Ch. De Sercy ya había publicado por separado, a saber:
-Tomo I: las Cartas de Monsieur de Cyrano de Bergerac, las Cartas satíricas, las Cartas amorosas, el Pedante burlado, La muerte de Agripina.
-Tomo II: la Historia cómica o Viaje a la luna y Nuevas obras.
« Cyrano de Bergerac (1619-1655) se enroló como cadete en la compañía de guardias y después de abandonar el ejército, frecuentó en París los círculos más libertinos y fue discípulo de Gassendi y del joven Molière. Su vida disipada rápidamente agotó su modesto patrimonio, por lo que vivió algún tiempo en casa del Sr. d’Assoucy; renunciando a la independencia absoluta, recién en 1647 entró en posesión de la pequeña herencia paterna.
Fue en esta época cuando escribió las ‘Cartas satíricas’ contra Scarron, Monfleury, d’Assoucy. »
Las Cartas de Cyrano de Bergerac fueron escritas en períodos diversos entre 1639 (asedio de Mouzon) y 1650 (su ruptura con el poeta d’Assoucy); no se puede datar la redacción de cada una de ellas. Esta obra de juventud, en lo esencial, se inscribe en la tradición literaria del arte epistolar ilustrada por Guez de Balzac y Voiture. El contenido poético retoma temas e imágenes prestados de Théophile de Viau o de Tristan l’Hermite. Cyrano agrega un ingenio personal y un espíritu que contribuirán al éxito del conjunto, a pesar de las reservas de los eruditos que condenan ciertas facilidades estilísticas (¡o ciertas audacias!) y los excesos de una fantasía creadora que deja rienda suelta a la imaginación. Las Cartas diversas pintan las variaciones de las estaciones jugando con las metamorfosis de la naturaleza con un barroquismo exagerado y multiplican los paradojas. Las Cartas satíricas asocian una denuncia burlesca de los vicios a la moda (El Cobarde, El Lector de novelas, El Pedante) a ataques personales de una violencia extrema (contra Scarron, d’Assoucy). Las Cartas amorosas retoman las metáforas de la poesía galante elaborándolas en una búsqueda puramente formal de la agudeza y la sorpresa. Las Mazarinadas agresivas y la Carta contra los rebeldes, un panfleto que contradice las invectivas anteriores, hacen eco, de manera caricaturesca, pero a veces ferozmente divertida, a los acontecimientos contemporáneos. Pero, para el lector moderno, las cartas más interesantes son las que reflejan el pensamiento libertino del autor y ofrecen un testimonio irónico y crítico sobre las mentalidades de la época (Carta para los brujos y Carta contra los brujos, Carta contra la Cuaresma, Carta contra un predicador supersticioso). Estas cartas nos revelan la manera de vivir, pensar y escribir de Cyrano, con toda la ingeniosidad y toda la fecundidad que lo caracterizan. (P. Ro.)
El Pedante Burlado se inspira en parte en Giordano Bruno y Lope de Vega, pero retoma sobre todo temas de moda. La intriga cuenta de hecho las aventuras de un pedante de colegio, Granger, cuyos modelos son Jean Grangier, el principal del colegio de Beauvais frecuentado por Cyrano, pero también Hortensius, el héroe ridículo del Francion de Charles Sorel. También hace referencia al « doctor » de la comedia italiana, a la cual Cyrano además le presta los personajes del « capitán » Chasteaufort, del criado parásito Paquier y del embaucador Corbinelli. La creación más original sigue siendo Gareau, verdadero arquetipo del campesino de comedia destinado a una hermosa fortuna posterior; de Molière a Queneau. El autor de las Travesuras de Scapin recordará además la réplica de Granger: «¿Qué diablos ibas a hacer en aquella galería?» (II, IV). Pero el interés principal de la pieza reside en el extraordinario trabajo sobre el lenguaje efectuado por Cyrano. El pedante es un maniático de la retórica que se expresa por figuras, en un jerga cargada de latinismos burlescos. El matasiete es un visionario ridículo cuyos discursos hiperbólicos están saturados de metáforas realistas del más bello efecto grotesco. Gareau habla el mismo patois literario que los campesinos de Saint-Ouen y de Montmorency o los « Guépeins » de las mazarinadas. Definidos por su manera de hablar, los personajes encerrados en su idiolecto, nunca logran entenderse entre sí. De ahí, al lado del humorismo de la fantasía verbal, un juicio de la incomunicabilidad que no deja de evocar el teatro del absurdo, de Beckett a Ionesco. (P. Ro.).
Ejemplar precioso conservado en una encuadernación del siglo XVIII que lleva en el centro de las cubiertas las cifras doradas del poseedor de la época.