st1:*{behavior:url(#ieooui) } En París, chez Testu, Impresor de su Majestad, 1812.
In-8 de 976 pp. Marroquí verde, rueda con hojas de vides y racimos de uvas alrededor de los platos, cifra F grabada en oro en el centro de los platos dentro de un escudo, lomo liso ricamente decorado con el águila imperial grabada en dos cajones, cantos decorados, forros y guardas de moaré rosa, cantos dorados. Encuadernación de la época.
217 x 120 mm.
Ejemplar en papel fino de Holanda encuadernado en marroquín verde de la época con el monograma de Joseph Fouché.
Ejemplar con el supuesto monograma de Joseph Fouché, Ministro de la Policía, duque de Otrante.
Joseph Fouché (1759-1820) nació en Pellerin (Loire-Atlantique) el 19 de septiembre de 1754. Estudió con los oratorianos de Nantes, luego ingresó en esta congregación y enseñó en Juilly, en Arras y en la escuela militar de Vendôme. Era prefecto de estudios en el colegio de Nantes cuando estalló la Revolución. Como no estaba comprometido en las órdenes, abandonó el hábito eclesiástico, se convirtió en abogado, se destacó por su celo revolucionario, lo que le valió ser enviado a la Convención el 7 de septiembre de 1792 por el departamento de Loire-Inférieure. Votó la muerte del rey y se distinguió en las diversas misiones que se le encomendaron, especialmente en Lyon por exacciones y prescripciones sangrientas.
Eliminado del club de los Jacobinos a petición de Robespierre, contribuyó al 9 de Termidor. Rechazado por los termidorianos, fue, a propuesta de Boissy d’Anglas, decretado de arresto el 22 de termidor año III (9 de agosto de 1795).
La amnistía del 4 de brumario año IV (26 de octubre de 1795) le devolvió la libertad. Habiendo desvelado una conspiración babouviste a Barras, fue recompensado con la embajada cerca de la República Cisalpina (1798), luego con la embajada en Holanda, donde permaneció hasta que el Directorio lo llamara, el 2 de termidor año VII (20 de julio de 1799), al ministerio de la Policía general. Preparó el 18 brumario y llevó una vida fastuosa recibiendo en brillantes veladas a los supervivientes de la antigua nobleza. No habiendo podido desarticular la conspiración de la máquina infernal, dejó el ministerio de la Policía pero el mismo día recibió el título de senador.
Después de la breve tregua de la paz de Amiens, la vigilancia de Fouché fue nuevamente considerada indispensable. Reintegró por tanto el 21 de mesidor año XII (1 de julio de 1804) el ministerio de la Policía, y debía permanecer allí hasta el 3 de junio de 1810. Durante todo este tiempo, el poder de Fouché fue muy grande; fue creado conde del Imperio el 24 de abril de 1808 y, el 15 de agosto de 1809, duque de Otrante.
Enviado a Roma como gobernador general, fue, tras los desastres de Rusia, nombrado gobernador de las provincias ilirias, puesto que asumió en julio de 1813. Enviado luego en misión a Nápoles ante Murat, regresó a Francia y se encontraba en Aviñón cuando, al enterarse de la abdicación del Emperador, ofreció sus servicios a los Borbones, quienes no los aceptaron. Durante los Cien Días, el Emperador llamó a Fouché, quien ocupó por tercera vez el puesto de ministro de la Policía.
Cuando después de Waterloo, las Cámaras nombraron una comisión de gobierno, el 23 de junio de 1815, fue Fouché quien la presidió. Aprovechó esta posición para intrigar con los Borbones, los Orleans y la corte de Austria.
La segunda Restauración lo llamó de nuevo al ministerio de la Policía, pero su oposición a la reacción realista lo obligó a dimitir como diputado, luego como ministro el 24 de septiembre de 1815.
Nombrado embajador en Dresde, fue alcanzado por la ley de los regicidas del 12 de enero de 1816. Perdió sus funciones y la autorización para residir en Francia. Se retiró a Praga, se nacionalizó austríaco en 1818 y fue a morir a Trieste en 1820.
Procedencia rarísima y extremadamente buscada.
Ex libris F.B. Pochard en la primera guarda.