VOLNEY, Constantin François Chasseboeuf, conde de. La Ley natural o catecismo del ciudadano francés. París, Courcier, 1809.
Pequeño en-12 de: 1 retrato frontispicio, (2) h., viii pp., 144 pp., sello de pertenencia en el título y las pp. 77 y 144. Corrección manuscrita p. vii del prefacio. Encuadernado en plena piel de becerro rubio glacé de la época, rueda dorada enmarcando las tapas, lomo liso muy finamente decorado con una siembra de estrellas y hierros especiales, pieza de título de marroquín negro, cantos decorados, bordes dorados. Encuadernación de la época.
130 x 80 mm.
Edición ilustrada con un hermoso retrato del autor de este tratado de moral de Volney.
El presente tratado fue publicado por primera vez en París en 1793 en formato in-16. Conoció un inmenso éxito y fue reimpreso en varias ocasiones.
« Lo que Volney expone en el presente tratado es que el soberano bien del hombre, el mismo fin de su vida, es la conservación de sí mismo, o el buen estado del cuerpo. El bien, entonces, no es más que el bienestar, el mal que el malestar, y cuando se los distingue entre bien y mal moral, bien y mal físico, solo se indica entre ellos una diferencia de grado y no de naturaleza, y en el fondo solo hay un bien y un mal, los del cuerpo que son en ocasiones directos, en ocasiones indirectos, pero siempre físicos por sí mismos…
Volney trata cada orden de virtudes y por consiguiente de vicios. Cuenta cinco virtudes principales : la ciencia, que comprende la prudencia y la sabiduría ; la templanza, que encierra la sobriedad y la castidad ; el coraje, o la fuerza del alma y la del cuerpo ; la actividad, o el amor por el trabajo y el empleo del tiempo ; y finalmente la limpieza, o la pureza del cuerpo, tanto en el vestido como en la vivienda…
Tras las virtudes individuales vienen las virtudes domésticas. Son las acciones útiles a la familia, y por la familia a uno mismo. Son seis : la economía, el amor paternal, el amor conyugal, el amor filial, el amor fraternal y el cumplimiento de los deberes de maestros y domésticos. » (Damiron, Memorias para servir a la historia de la filosofía del siglo XVIII, pp. 241-243).
« Volney publicó en 1793 ‘La Ley natural o Catecismo del ciudadano francés’, uno de los mejores tratados de moral que se hayan publicado en cualquier idioma. Las ideas son ajustadas, el estilo es firme y conciso : se nota esa elección severa y esa propiedad de expresiones de la que los filósofos de la escuela de Pascal y de Condillac han dado ejemplo. En la colección de obras de Volney, el segundo título de esta importante obra, a pesar de su poca extensión, ha dado lugar a este : ‘Principios físicos de la moral’. En efecto, el autor supo demostrar que la moral es una ciencia, por así decirlo, física y material, sujeta a las reglas y cálculos de las ciencias exactas ; y que no tiene otro objetivo que la conservación y el perfeccionamiento de la especie humana. Un biógrafo dijo que fue para probar que no era hereje, que Volney al regresar de Córcega publicó esta pequeña obra. Es más justo observar que esta producción no establece nada ni a favor ni en contra de la catolicidad de Volney ; pero al menos demuestra que no era ateo : pues el primer carácter que reconoce a la ley natural es ‘el orden constante y regular por el cual Dios rige el universo». (Biografía universal, 49, p. 443).
« Pocos libros han sido tan alabados o criticados. Antes de Saint-Lambert y en una forma más concisa, Volney realizó una obra esbozada por Voltaire y d’Alembert, Helvétius y d’Holbach. » (F. Picavet, Los ideólogos, p. 134).
La presente edición está ilustrada con un hermoso retrato de Volney grabado por Chrétien.
Precioso ejemplar ofrecido por el autor al economista francés Jean-Baptiste Say con este envío autógrafo de Volney sobre la primera guarda blanca : « A monsieur J. B. Say de parte del autor ».
Hermoso ejemplar conservado en su encuadernación de la época en piel rubia glaseada al lomo finamente decorada.
OCLC no registra ningún ejemplar de esta edición.