París, Abel l27Angelier, 1598.
In-8, de 4 ff. preliminares y 588 hojas numeradas. Marroquedn rojo, doble encuadre de triple filete dorado en las tapas con amplios florones de 27ngulo en estilo Duseuil, lomo con nervios ricamente adornado con hierros dorados, rueda interior dorada, rueda dorada en los cantos, trazas de cierres antiguos, cantos dorados. Encuadernacif3n del siglo XVII.
185 x 120 mm.
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Muy valiosa segunda edición póstuma de los Ensayos, de una rareza extrema. Presenta la segunda versión del texto de 1595 dada por Mademoiselle de Gournay. Muy interesante, es de la máxima rareza. Tchemerzine. Ediciones originales IV.877. Sayce. Maskell. Ensayos de Montaigne. Págs. 36-38.
Montaigne murió el 13 de septiembre de 1592 a la edad de 59 años. La edición de los Ensayos dada en 1595 por Mademoiselle de Gournay, «la hija adoptiva» de Montaigne, con la ayuda de la viuda de Montaigne y de Pierre de Brach, se estableció a partir de un ejemplar de los Ensayos anotado por Montaigne y a partir de los escritos manuscritos descubiertos en el escritorio de trabajo del autor.
La realización material de esta edición requirió una atención extrema de la familia y los amigos de Montaigne así como de Abel l’Angelier y de Marie de Gournay, quienes aportaban al paso correcciones manuscritas que forman así tantas variantes en ejemplares de esta misma edición.
Esta edición de 1598 es muy rara e importante porque incluye un prólogo en el que Mademoiselle de Gournay retracta el de 1595 «que la ceguera de su edad y una violenta fiebre del alma le dejaron escapar de las manos no hace mucho» y un prólogo de Montaigne «corregido de la última mano del autor».
Presenta el texto de los Ensayos considerado definitivo por Marie de Gournay, ya que fue corregido en 1596 durante su estancia en el castillo de Montaigne, en el ejemplar autógrafo, diferente del ejemplar de Burdeos.
El primer propósito de los Ensayos era anotar las lecturas de los antiguos y obtener comentarios y acercamientos aún impersonales. Poco a poco, Montaigne pretende escribir un libro de alcance universal porque «cada hombre… lleva en sí la forma completa de la condición humana.» III.v.2. El prólogo esboza así el diseño final: «Este es un libro de buena fe, lector… es a mí a quien pinto.»
Ejemplar muy atractivo de esta edición «interesante y de la máxima rareza» (Tchemerzine), de toda rareza en un elegante y antiguo marroquín.
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