Pareds, J.B. Baillie8re et Fils, 1864.
In-folio de 26 pp., (1) h. de tabla, 27 le1minas en colores montadas sobre pestaf1as, una de ellas desplegable y 26 a toda pe1gina.
Plena tela roja del editor, autor y tedtulo dorado en la parte superior y en el lomo, numerosos filetes de encuadre en fredo, guardas con el cate1logo del editor, bronceadas. Encuadernacif3n del editor.
363 x 280 mm.
Preciosa primera edición de la más rara de las publicaciones de Eugène Chevreul sobre el color.
«Al publicar este trabajo, quisimos poner al alcance de todos los resultados esencialmente prácticos que M. Chevreul obtuvo para la definición y denominación de los colores, y vulgarizar nociones que son de una utilidad incontestable para el arte, la industria y el arte industrial.» (Nota de los editores). Las normas establecidas por Chevreul para definir y nombrar los colores todavía se utilizan hoy en día.
Chevreul desarrolla allí los resultados prácticos que había obtenido para definir y denominar los colores.
Se encuentra allí, expuesta por primera vez, la manera en que se pueden obtener a voluntad, siguiendo un procedimiento bien determinado, las degradaciones sucesivas de varios colores en 13 gamas cromáticas: gris, violeta rojo, rojo anaranjado, naranja, anaranjado amarillo, amarillo, amarillo verde, verde, verde azul, azul, azul violeta, violeta y rojo.
Chevreul retoma también en este tratado las 14 láminas en color del atlas que acompañaba al Exposé d’un moyen de définir et de nommer les couleurs (1861).
Chevreul fue Director de Tintorería en las Manufacturas Reales des Gobelins y profesor de química y posteriormente director del Museo de Historia Natural, y basó su tratado sobre el color en la observación empírica, destinándolo al uso de pintores, diseñadores textiles, decoradores, jardineros, etc., más que a científicos.
Los «estudios de color de Chevreul lo convirtieron en uno de los científicos más influyentes del siglo XIX» (DSB).
Michel-Eugène Chevreul (1786-1889) es conocido por los químicos por sus investigaciones sobre las grasas (1810-1823) y el análisis inmediato orgánico (1824); los pintores y todos aquellos cuyo oficio utiliza los colores (tintoreros, impresores, publicistas, fotógrafos, jardineros, arquitectos, maestros vidrieros…) lo reconocen como un teórico del color.
Nacido en Angers el 31 de agosto de 1786, alumno en París de Vauquelin quien le introduce al Museo de Historia Natural, lo sucede en este lugar como profesor de química aplicada a los cuerpos orgánicos en 1829 y permanece en el Museo hasta su muerte, ocurrida el 9 de abril de 1889. Interviniendo en la época del Bloqueo impuesto por Napoleón, sus primeros trabajos se centran en la investigación y extracción de colorantes autóctonos para teñir las telas militares.
El 9 de septiembre de 1824, Luis XVIII lo nombra Director de tintes en las Manufacturas Reales de Tapicerías y Alfombras de los Gobelins, de Beauvais y de la Savonnerie; permanecerá en este cargo hasta 1883. Allí imparte un curso de química aplicada a la tintorería que lo pone en contacto con numerosos tintoreros de provincia, e incluso extranjeros. Desde entonces, las investigaciones sobre el color que lleva a cabo en su laboratorio de los Gobelins prevalecerán sobre sus trabajos de química.
Ampère le incitó a formular sus observaciones en forma de ley. Así es como en 1839 publica un voluminoso libro, en el que considera de manera casi exhaustiva todas las aplicaciones del color: «De la ley del contraste simultáneo de los colores y de la combinación de los objetos coloridos considerado según esta ley en sus relaciones con la pintura, las tapicerías de los Gobelins, las tapicerías de Beauvais, para muebles, las alfombras, el mosaico, las vidrieras coloridas, la impresión de las telas, la imprenta, la iluminación, la decoración de los edificios, el vestido y la horticultura«, en el cual prescribe, «para producir un efecto agradable, el acercamiento de colores complementarios«.
La obra fue reeditada a expensas del Estado en 1889 con motivo del centenario de Chevreul. Lejos de quedar obsoleta, figura entre los doce libros más importantes sobre el color. Esta obra, según él, «es tan experimental y positiva como las dos anteriores» (sobre las grasas y sobre el análisis orgánico).
Chevreul establece además la ley de la mezcla de colores. A él se le debe también el catálogo más completo de tonos antiguos en forma de círculos cromáticos que constituyen un sistema de medida del color. Hoy está informatizado con el nombre de sistema NIMES por la Manufactura de los Gobelins. Desde 1840, se encuentran en los talleres de impresión tablas usuales de los contrastes. Las leyes de Chevreul proporcionaron a los coloristas los medios para eliminar los efectos indeseables de los contrastes, corrigiendo el efecto del amarillo, por ejemplo, impuesto al verde cuando se coloca junto al azul, mediante la elección de un tono opuesto. Con sus leyes, Chevreul confería así a estos «accidentes» un carácter de universalidad científica. En la entrevista que concede a Nadar con motivo de su centésimo cumpleaños, anunciando el simbolismo y la abstracción, «para copiar fielmente el modelo coloreado, es necesario, dice él, hacer la copia de manera diferente a como se ve«.
Como jurado de numerosas exposiciones industriales, miembro de comisiones ministeriales y presidente del Comité Consultivo de las Artes y Manufacturas, también estuvo en contacto con numerosos artistas y pintores interesados en el color. En 1855, aparecen los Círculos cromáticos de M.-E. Chevreul, reproducidos mediante la cromocalcografía. En 1864 una segunda obra viene a completar su ley de 1839: «Sobre los colores y sus aplicaciones a las artes industriales con la ayuda de los círculos cromáticos«, y luego en 1879, «Complementos de estudios sobre la visión de los colores«, dedicados al contraste rotativo.
Sus trabajos han tenido una influencia considerable en los Impresionistas y más aún en Seurat y los Puntillistas (Neo-Impresionistas).
La obra está adornada con 27 láminas grabadas por René Digeon e impresas en colores por Lamoureux.
Muy buen ejemplar exento de manchas. ¡Rarísimo, especialmente en este estado!