Lyon, Con Ioannem Frellonium, 1547.
Pequeño in-4 de 52 ff. no numerados, sign. A-N, con 98 figuras en madera, f. L2 con margen rehecho, marroquín marrón jansenista, lomo nervado, cortes dorados, rueda interior dorada. Chambolle-Duru.
198 x 135 mm.
Primera edición “de este hermoso libro” (Brunet, suplemento, 647), de la más extrema rareza con márgenes tan grandes (altura 198 mm; supera al magnífico ejemplar James de Rothschild.)
Harvard, 281; Baudrier, vol. 5, p. 209; Rothschild, vol. 1, n.º 16; Duplessis (op. cit. N.º 276), p. 60-62; Woltmann, Holbein, vol. 2, p. 172-173, e; Bouchereaux, Corrozet, n.º 127; Didot, Ensayo, col. 73.
Cada uno de los 94 grabados de Holbein ocupa una página con texto latino arriba y cuartetos franceses de Gilles Corrozet abajo.
Didot, en su Ensayo sobre el grabado en madera analiza extensamente lo que llama «obra maestra»:
«Las composiciones de esta obra maestra son del más alto nivel, y, como en los Simulacros de la Muerte, las expresiones de las figuras son correctas y ofrecen una mezcla de simplicidad, energía y naturalidad que caracterizan a Holbein».
“First edition of 1547. There were two editions of the Icones printed by Frellon in 1547. (These are often cited as issues, but the text was entirely reset.) This edition, described by Brunet (III, 252-253) and others as the earlier, may be identified by the fifth line of the title ending in “emenda-“, and the first line of the French text on leaf LIr terminando en “uices”. Una característica distintiva de esta edición es el uso de v para u al principio de las palabras en el texto latino. Brunet inició cierta controversia al citar de E. Tross una teoría de que la segunda edición de 1547 (N.º 282) se imprimió a partir de clichés en lugar de los bloques originales. Tanto Hofer (op. cit. N.º 276; p. 166-167) como Davies (Murray, vol. I, n.º 244) rechazan la idea de clichage. Con base en roturas en los bloques de madera, Davies invierte el orden de las dos ediciones según Brunet, pero en el artículo de Hofer se presenta evidencia para indicar que la condición de los bloques en este caso es insuficiente para probar prioridad. Aparte de los grabados en madera, los cambios en el texto sustentan el orden de ediciones dado por Brunet. La comparación del texto francés de 1539 con el de esta edición de 1547 muestra que de los noventa y cuatro versos, cincuenta y uno tienen de una a cuatro líneas revisadas. Las firmas D y L son las únicas en las que el texto no cambia. El texto de la otra edición de 1547 corresponde a este pero tiene, además, siete de los ocho cuartetos en la firma L revisados.” (Harvard).
Reconocidas por su belleza y su ejecución fina, estas Icones son consideradas un hito significativo del libro ilustrado del Renacimiento.
Magnífico ejemplar encuadernado, como el ejemplar James de Rothschild, en piel de cabra jansenista de Chambolle-Duru.